lunes, 31 de enero de 2011

CRÓNICA JÚNIOR MASCULINO. 29/01/2011.


Júnior Masculino.

2ª Fase. Grupo D3. 3ª Jornada.
Valcude Alcobendas - Tres Cantos "B". 67 - 68
Pabellón Amaya Valdemoro. Alcobendas.29/01/11

El 29 de enero, San Valcude. 
Existe una máxima en el deporte que dice así: “El que perdona lo acaba pagando”. Metafóricamente, claro.  Y nosotros vamos camino de la santidad.

El sábado por la mañana jugamos ante un equipo que fue capaz de sobreponerse y conseguir agarrarse al partido cuando estuvimos por dos veces a punto de romperlo en la primera parte. Que no fuera así dependió de nuestras propias precipitaciones y pérdidas, y de otros fallos que como comprenderéis aquí no voy a comentar porque os estaría diciendo: “aquí es donde me hacen pupa”. 

Viendo lo complicado del panorama, los visitantes cambiaron de registro en el tercer cuarto, empleando una defensa ordenadísima, de esas que apuesto vamos a soportar en casi todos los partidos de aquí hasta el final en esta fase. Así que remontaron diez puntos y se adelantaron por otros diez, eligiendo bien sus opciones en ataque, algunas veces de manera afortunada y otras sonrojando a nuestra defensa.

Tras probar más de una solución, logramos forzar robos y los errores del rival por la heróica; y siendo intensos aunque fuera solo al final, conseguimos llegar a un último minuto
de infarto.

Tras varios tiros libres, y dos canastas, con adicional, nos colocamos a dos puntos a falta de unos 40 segundos. Después de que  perdimos el balón y cometimos falta, los morados anotaron uno de los dos libres y se pusieron tres arriba con quince segundos para defender su aro. Un final inesperado se produjo, originado porque servidor había gastado los tres tiempos del segundo periodo intentando corregir el rumbo, y porque los de Tres Cantos creo que no eran conscientes del marcador: tras el saque de fondo un jugador de Valcude anotó bajo el aro y recibió falta un segundo antes de que el juego acabara. Me las prometía muy felices sabiendo que era de los mejores encestadores de libres del conjunto para forzar una prórroga que íbamos a ganar.

Frente a frente con el aro, pim, pim, pim y el tiro no entró con el reloj a cero, desatando la alegría en las filas contrarias.

La verdad es que mi jugador bastante hizo con conseguir la canasta en los momentos más calentitos, y que él no tiene la culpa está claro. Previamente hubo quien no acertó con la táctica, o quien perdió balones cuando queríamos calma, o quien no tuvo la suficiente paciencia para atacar tal o cual defensa como dije… es normal, la falta de experiencia, y lo que no se entrena es difícil que luego salga. 

También pienso que la crónica debería haberla firmado algún jugador, por darnos otra visión, más cercana, de cómo se viven las cosas ahí dentro. Espero que hayamos disfrutado de la emoción, un poco al menos. Si después de todos nuestros errores casi empatamos, a poco que afinemos nos llevaremos la victoria.

Adivina adivinanza

Pero, sobre todo… ¿saben por qué nuestro porcentaje fue de 4 de 21 desde la línea? Porque en invierno llueve. Y porque hay dos  semanas en febrero en que solo tendremos dos horas de pista y eso si los operarios del pabellón son capaces de quitar las redes con celeridad.

Ese es el regalo para los rivales. Para que luego digan que somos “malos”.