
Júnior Masculino Federado
Halcones Real Canoe R.C.- Valcude Alcobendas. 48-56.
Pista Polideportiva Montecarmelo.
Sábado 2 de Octubre de 2010. 18:30
Dejaví
El mediodía de otoño transcurría apacible y su luz suave alumbraba toda el aula de Infantil 5 años. Jota, uno de mis alumnos más significados luchaba por reproducir en una ficha unas cifras mientras el lápiz se escurría entre sus dedos regordetes: el maldito 1 desvencijado y torcido como un churro; el 2 bailando “break - dance”, el 5 trastabillado y vuelto del revés…De repente, Jota rayó fuerte, en diagonal y de un tajo la ficha, expeliendo rotundo y certero una sentencia que se extendió como una explosión por la sala: “!Me cabo en mis güevos! Con un par. Recuerdo que casi me da un infarto.
¿Por qué te cuento esto? Porque el sábado en el descanso tuvimos que rayar la pizarra táctica y romper la ficha de la primera parte en la que solo escribimos hasta el nueve pero en rojo. Porque el desarrollo del partido se basó tácticas rudimentarias y aburridas como las de los años 50. Y porque al final del partido casi me da un infarto como aquel día, ya que emoción sí hubo.
Pollos precavidos
Fuimos con extremo respeto a visitar a los Halcones a Montecarmelo porque el apellido Canoe impone y mucho. Jugamos dos partidos: con y sin abrelatas. Con éste último pudimos comernos el alpiste que en la primera parte se nos negó por correr “como pollos sin cabeza”. Al final fuimos unos gallitos precavidos y no nos desplumaron, pudiendo salir del nido de los Halcones resoplando y llevándonos dos puntos por los pelos, o mejor dicho, por las plumas.
En construcción
Gracias, chicos, por el esfuerzo. Nos ha sorprendido el inicio de la competición en mitad de nuestra pretemporada. Tenemos que ser conscientes de que nuestros objetivos van a ser muy, muy humildes este año, lo que no quita que vayamos a intentar competir al máximo partido a partido.
Lo que más importa es el esfuerzo realizado y lo bien que nos lo hemos pasado, nos vamos más contentos que si hubiéramos encontrado un billete de 50 olvidado en un bolsillo: las victorias en Valcude nos saben a Gloria porque no todos los días podemos comer huevos.
PD: el padre de mi alumno, aunque un poco malhablado, es el mejor pollero de toda la ciudad.