miércoles, 17 de febrero de 2010

CRÓNICA JUNIOR MASCULINO. 13/02/2010.


Valcude Alcobendas - Coslada CB. 42-52.
Pabellón Amaya Valdemoro. Alcobendas.
9:00.

Doble o nada.

Se juega como se entrena, y cuando viene una semana complicada por las ausencias, las lesiones y las dudas, la consistencia del juego se resiente.

Nunca un visitante lo había tenido tan fácil en el Amaya Valdemoro esta temporada. El equipo de Coslada debió de extrañarse al encontrar tan poca oposición en un equipo con el ánimo influido por una incomprensible falta de confianza en sí mismos, por las ausencias esperadas e inesperadas, y por no comenzar con la necesaria concentración.

El caso que este grupo es capaz de lo mejor – juego preciosista, dinámico, divertido- y lo peor – la anarquía, las prisas o el individualismo del “playground”-; tan pronto pone en apuros al mejor equipo de la temporada como se suicida tras un ataque de abulia contra equipos inferiores.

El sábado volvió a dar la de arena casi regalando un partido que el equipo de Alcobendas inició sin confianza. Incluso se sorprendía inexplicablemente por el marcador igualado del descanso. Y en el segundo sus jugadores se suicidaron, y aun conociendo la táctica y los puntos fuertes y débiles del rival, atacaron de nuevo con ansiedad, con muchas pérdidas de balón e incurriendo en los errores defensivos más básicos. El equipo de rojo apostando lo mínimo obtuvo un excelente resultado.

Pocas cosas se salvan del soporífero madrugón del sábado: el debut con suspense de Antonio y los diez minutos felices del señor Reyes que tras las últimas jornadas de travesía por el “Valle de los Zombies” salió de su sarcófago y nos dejó boquiabiertos con una exhibición propia del mismo Vinnie Jonson redivivo. De verdad que si todos salieran con esa fuerza y decisión no sería extraño incluso dar la sorpresa donde nadie la espera. Esa es la actitud que necesita Valcude con personas valientes que den un paso adelante.