Pabellón Parque Henares. Calle Vitoria S/N.
San Fernando de Henares. 12:45
En el pabellón Parque Henares se enfrentaron este sábado dos equipos muy diferentes: la joya de la cantera de un club contra el baloncesto de la calle, el juego de conjunto contra destellos individuales, seis horas de pista completa de entrenamiento semanales contra una o ninguna, dos técnicos, un delegado y un fisio contra un hombre con fiebre, un equipo trabajado desde hace años contra un equipo pujante pero en bruto…
No pudo ser. El equipo del Henares se empleó a fondo y tiró de todos los recursos tácticos a su alcance, experiencia en competición y la participación de únicamente sus mejores hombres para conseguir una victoria holgada.
El primer cuarto comenzó con un ritmo altísimo, con tiros exteriores y presión que no le sirvieron al San Fernando para robar balones. Valcude la superó con solvencia pero falló finalizaciones de ataque muy fáciles. Estos errores y el acierto exterior de los locales hicieron que el marcador reflejara un 24-16 en el primer cuarto.
Durante el segundo, los de azul corrieron mejor al contraataque y aumentaron la ventaja. Aunque Valcude quiso serenar desde el principio no lo consiguió hasta bien entrado el cuarto, cuando jugó posicional y consiguió tiro exterior y rebotes en ataque que se convertían en canastas fáciles. Mención aparte merece la labor arbitral, pésima para los dos equipos, pero de la que el más experto sacó ventaja definitiva: solo fueron pitadas 3 personales en 20 minutos al equipo anfitrión.
Las distancias se movieron sobre los quince puntos ya que los de Alcobendas, cada vez que iniciaban ataques clave para acercarse no eran capaces de jugar las mejores opciones, y pecaban de individualismo En el minuto 25 se produjeron varias técnicas y una descalificante a un jugador de San Fernando que metió a Valcude de nuevo dentro del partido.
Los de Valdelasfuentes pusieron en aprietos a los azules hasta que al final de último cuarto bajaron los brazos, y ante la permisividad arbitral y el desconcierto táctico cedieron la ventaja que al final indica el marcador.
En definitiva buen sabor de boca por la entrega de los jugadores y por haber puesto en apuros a un equipo con mayor infraestructura y también agridulce porque el Valcude todavía está más verde que blanco y necesita más batallas de este nivel para poder seguir creciendo.